Opinión de Política Confidencial
En los corrillos políticos ya se da por hecho que Luisa María Alcalde y Andrés López Beltrán dejarán la dirigencia del partido en abril, con el visto bueno de Andrés Manuel López Obrador. Dicen que la salida no es casual: llega tras semanas de tensiones internas y el tropiezo de la reforma electoral, que terminó por exhibir fisuras dentro del movimiento. El reacomodo tendría un objetivo claro: allanar el camino para que Claudia Sheinbaum tome el control total del partido, desde la selección de candidaturas hasta la estrategia rumbo al próximo ciclo electoral. En otras palabras, en Morena ya no se trata solo de gobernar… sino de quién mueve los hilos.
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