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El que quiera azul celeste que le cueste

CON PRECAUCIÓN

El que quiera azul celeste que le cueste

Por Sergio Mejía Cano

Como era de suponerse, ahora que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) autorizó que, además del uso recreativo de la marihuana para el autoconsumo, que se extienda su uso para la preparación de alimentos, tenían que salir los comentarios en contra que ya, desde que se determinó su consumo en forma personal y exclusivamente para las personas que cuenten con el permiso correspondiente, satanizan esta disposición.

Está documentado que, desde siempre, el ser humano ha fumado yerbas de todo tipo y no nada más el cannabis. Como, por ejemplo, históricamente se dice que antes de la llegada de los europeos a este continente que hoy se denomina como América, los nativos fumaban diferentes especies nativas del tabaco, hoy denominadas científicamente como Nicotiana, así como otras yerbas mezcladas, todo con fines rituales y medicinales; entre estas yerbas aromáticas y medicinales estaba una denominada como gayuba, así como hojas secas, cortezas y raíces.

Sin embargo, lo que más llama la atención es que, aparte de fumar específicamente con fines ceremoniales, lo hacían también en forma medicinal y, ya con la entrada de la marihuana a este continente que hoy habitamos, a lo largo del tiempo se le han descubierto infinidad de usos medicinales y no nada más para uso recreativo y relajación.

Incluso se ha documentado que, para las personas de todas las edades que padecen ciertos tipos específicos de epilepsia, sobre todo en aquellos casos que son resistentes a los tratamientos médicos convencionales; aunque el cannabis no se usa en estos casos en su forma natural ni con aceites artesanales, elaborando un componente purificado y controlado en un laboratorio llamado, cannabidiol (CBD).

Buscando en Google se lee que ya desde hace varios años que se ha estudiado el potencial médico que puede contener la marihuana mediante investigaciones en laboratorios y clínicas interesadas en descubrir los componentes orgánicos del cannabis en todas sus variedades. Mediante estos estudios se ha descubierto que la marihuana y sus derivados le otorga al cuerpo humano diversas propiedades analgésicas, antiinflamatorias, anticonvulsivas y neuromoduladores.

También se ha descubierto que la mota en sí alivia el dolor y los procesos inflamatorios. Contra el dolor crónico es uno de los usos más comunes, pues ayuda a mitigar los dolores persistentes provocados por lesiones nerviosas; contra la artritis reumatoide, la fibromialgia y dolores de origen oncológico.

En fin, está documentado y comprobado que la marihuana contiene varios ingredientes activos para beneficio de la humanidad y quizás, también para otras especies y no nada más la humana, pues se han exhibido documentales en donde se mira a varias especies acercarse a consumir vegetación de todo tipo, incluso la marihuana que crece en forma silvestre; por algo será y no nada más para alucinar, sino para paliar, contener y posiblemente hasta para curar diversos padecimientos de los seres que habitamos la superficie de este planeta.

Si la marihuana puede traer varios beneficios a la humanidad, entonces, ¿por qué se sataniza y desprestigia tanto? Pues posiblemente por lo dócil que es, ya que crece y se da en prácticamente en todo tipo de suelos y climas; sin embargo, tal vez a la facilidad con que se da y rapidez con la que crece, mentes maquiavélicas han decidido que no salgan gratis todos esos beneficios que se le han descubierto al zacatito vacilador, quizás en el entendido de que, el que quiera azul celeste, pues que le cueste: además, porque posiblemente los grandes laboratorios farmacéuticos ven una competencia en contra de sus intereses económicos debido a que les podría tumbar el negocio de sus medicamentos artificiales, tan comunes hoy en día, pues no por nada atacan constantemente a la herbolaria y, desde luego, a la mota.

El problema es que, como no nada más la marihuana contiene sustancias que pueden coadyubar en el bienestar de la salud de la humanidad, mucha gente la usa con fines alucinógenos y, es lo que más se señala: que se usa más para drogarse. Sin embargo, está escrito que, como el cerebro humano es tal vez el único de todas las demás especies vivientes que se pregunta cómo y para qué está viviendo; de dónde viene y para dónde va; así que, como todos estos cuestionamientos y otros más le generan una carga emocional, tiene que recurrir a algo que lo calme, dándole un relax y qué mejor que la mota u otra droga de origen natural; pues las artificiales son más dañinas.

Sea pues. Vale.

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