LA SERPENTINA
POR GUILLERMO AGUIRRE
Peces que son pescados
**Así como los peces por su boca mueren, alcaldes cínicos que cuando buscaban el poder, criticaron todo lo que ocurría en el municipio, cuando ellos llegaron, descubrieron que sólo eran lenguas largas y charlatanes.
Ahora que el Sindicato Único al Servicio del Estado y Municipios, (SUTSEM) por sus siglas, es -como le dicen en las redes- tendencia por su atinada decisión de arruinar la vida de los demás, como lo hizo con los comerciantes y empresarios de la avenida Insurgentes, donde de acuerdo a las declaraciones del señor ALFONSO AGUILAR, dirigente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC), hasta un 80% en pérdidas reportaron cerca de 25 negocios afectados por el bloqueo que generó el mencionado sindicato SUTSEM en la avenida Insurgentes, no podemos olvidar las fanfarronas declaraciones del hoy alcalde de Santiago Ixcuintla, el señor SERGIO GONZÁLEZ, alias el PIPIRIPAO.
Me refiero a las declaraciones que hacía a favor del SUTSEM, cuando el alcalde era el profesor EDUARDO LUGO LÓPEZ, de esto hace apenas menos de un año, y es que en alguna ocasión el SUTSEM le hizo una dura campaña al alcalde LUGO LÓPEZ, con insignias incluso que se pasaron de la raya en materia de ofensas, lemas y leyendas plasmados en camisetas que exhibían a todas horas, con las cuales exigían a EDUARDO LUGO LÓPEZ, que les pagara adeudos millonarios, millonarios según las cuentas de los sutsemistas, que presidentes municipales anteriores a LUGO, les habían quedado a deber.
En ese tiempo, alguna vez el señor PIPIRIPAO, que dicho sea de paso, era entre otros, uno de los alcaldes que les quedaron a deber a los empleados sindicalizados del SUTSEM, gran parte de sus prestaciones, ya que durante dos administraciones fue presidente municipal de Santiago Ixcuintla, mismas en las que estuvo debiéndoles prestaciones, siempre alegando que no había dinero.
Pero llegado el momento en que EDUARDO LUGO LÓPEZ, era ya el primer edil santiaguense, entonces el PIPIRIPAO, se desgañitaba gritando que si había dinero, que había manera de pagar los adeudos al SUTSEM, claro, nunca dijo que él nunca les pago algunas de sus prestaciones en dos periodos que fue presidente municipal.
Pero ahora que en días pasados, los sindicalizados que son tendencia por intentar arruinar la vida cotidiana de la ciudadanía, tomaron la presidencia municipal de Santiago, exigiéndole al señor SERGIO GONZÁLEZ, alias el PIPIRIPAO, que les pagara todo lo que les debe en materia laboral a los sindicalizados, entonces el alcalde santiaguense, PIPIRIPAO, otra vez volvió-en forma cínica-como nos tiene acostumbrado a desgañitarse, pero esta vez como ya no pudo comprobar que LUGO LÓPEZ, había quedado a deber algún dinero, y que además se había pagado lo que correspondía a la burocracia sutsemistas, pues entonces el PIPIRIPAO, echó mano de otro exalcalde.
Dijo qué él no tenía culpa que presidentes municipales pasados, como PAVEL JARERO, les hubieran quedado a deber todas sus prestaciones a los del SUTSEM, acusando así el PIPIRIPAO, de una forma indirecta al hoy senador PAVEL JARERO, de haberse robado el dinero que era para las prestaciones de los sindicalizados del SUTSEM.
Y como ahora los ataques o exigencias son contra él, para que cumpla lo que antaño decía que era cosa sencilla, que nomás era cosa de querer pagar y listo, pues como suele ocurrir, y como dice el viejo dicho: “el pez por su boca muere”, y efectivamente, hoy no puede decir el actual alcalde de Santiago, que las peticiones de los sutsemistas son justas, y que hay que pagárselas, hoy dice simplemente que no hay dinero para cosas pasadas, y menos porque alcaldes como PAVEL JARERO, cuando fue presidente, se las quedó a deber, utilizando ese dinero en algo que todavía no se sabe.
Y no se porque situaciones como esta que está viviendo SERGIO GONZÁLEZ, el PIPIRIPAO, de Santiago Ixcuintla, me recuerdan a promesas como las de hace siete años, cuando nos dijeron, “vamos a bajar la gasolina a 10 pesos, porque se puede”; “el ejército no debe andar en las calles, vamos a meterlo a las zonas militares”, “las autopistas son del pueblo de México, no tienen porque pagar nada por circular en ellas”, palabras que todo mundo aplaudió en su momento, pero cuando llegó el que anduvo haciendo campaña con estas promesas, no sólo no pudo disminuir el precio de la gasolina, sino que su precio se incrementó pavorosamente, costando cerca de 26 y 27 pesos el litro de magna actualmente; el ejército no sólo sigue en las calles, sino que se creó la llamada guardia nacional, para aumentar la presencia del ejército en las calles, nunca pudo meter ni siquiera a un soldado raso, mientras que las autopistas que debían ser gratis, aumentaron drásticamente de precio.
Así que ahora el señor PIPIRIPAO, ya no dice que hay dinero de sobra en la tesorería, dice lo contrario que no sabe porque exigen tanto dinero los trabajadores sindicalizados.
Tampoco dice que el resolvería el problema en diez minutos, como cuando no era alcalde.
En resumen, la gente habladora y cínica, pronto es descubierta aunque dada su actitud cínica, ni siquiera se dan cuenta de que se vuelven detestables ante los ojos del pueblo al que llaman noble y sabio…hasta mañana
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