CON PRECAUCIÓN
Tergiversar las palabras en beneficio propio
Por Sergio Mejía Cano
Queda claro que algunos de los personajes políticos, empresariales, de los medios de información y varios otros ciudadano tergiversan el significado de las palabras de uso común entre gran parte de la población; se entiende que, quienes les dan otro sentido a diversas palabra lo hacen a su conveniencia, por interés propio o, en su caso, por no querer ampliar su impulso cultural e intelectual tal vez para que no se les caiga el esquema que se han formado o que se los han impuesto.
Resulta que no nada más el ahora expresidente de México, Ernesto Zedillo Ponce de León (1994-2000) dice que en nuestro país se acabó la democracia, sino ahora también el empresario, Ricardo Salinas Pliego, así como la senadora, Lilly Téllez y algunos otros legisladores de los partidos de la oposición; personajes que insisten en que no nada más se acabaron la democracia y la libertad, sino que ahora estamos en una dictadura comunista que está acabando con México en todos los sentidos.
Posiblemente para el empresario, Ricardo Salinas, democracia significa que no le cobren impuestos, vivir en total impunidad y creerse por encima no nada más de las demás instituciones, sino hasta de la Constitución Política que rige en nuestro país; lo mismo que el significado de libertad, la que según muchos estadounidenses significa esclavizar, despreciar a otras personas por sus orígenes étnicos, por su color de piel, por no hablar inglés y por vivir en países subdesarrollados, sin pensar que ese subdesarrollo se debe precisamente al dominio ejercido militarmente por los gobiernos gringos desde que su país se convirtió en una potencia mundial, gracias precisamente a sus abusos en contra de otras naciones a las que han saqueado inhumanamente.
En cuanto a Ernesto Zedillo, su definición de democracia es muy contraria a lo que esto significa: que la soberanía de un país radica en el pueblo y no en la burguesía a la que protegió durante todo su mandato haciendo a un lado al mandamás que es precisamente el pueblo. Democracia para Zedillo Ponce de León fue cambiar a los integrantes de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) nada más por su antojo o, como señalan algunos analistas políticos: para tener ministros a su modo echando fuera a los impuestos por sus antecesores, así que no comprende en lo absoluto que ahora a los nuevos ministros de la SCJN hayan sido electos precisamente por el pueblo; un pueblo que elige a los integrantes de los otros dos poderes: el Legislativo y el Ejecutivo, porque hasta antes de esta reforma al Poder Judicial, en este Poder los colocaban los presidentes en turno y no el pueblo, tal y como es ahora y será en lo sucesivo.
No se entiende si sea por poca capacidad intelectual o a propósito que la senadora, Lilly Téllez contantemente esté sacando a colación la palabra comunismo, un sistema que no ha sido impuesto en ninguna nación, pues a lo único que se ha llegado es al socialismo, un sistema que, según los conocedores, es el peldaño para acceder al comunismo en sí.
Sin embargo, Lilly Téllez, así como otros personajes políticos y empresariales utilizan la palabra comunismo supuestamente para asustar a buena parte de la población, algo que obviamente ya no les da el resultado esperado gracias a que la gran mayoría de los mexicanos de ambos sexos cada día están más politizados, por lo que la palabra comunismo ya no asusta como antes y menos, a las personas pensantes que saben que la raíz de esta palabra el “común” y que se preguntan cada día más por qué otras palabras con la misma raíz jamán han asustado como comunismo o comunista, pues palabras como bien común, comunidad, comunitario, comunal, etcétera, siempre han sido palabras de uso generalizado en la mayoría de la gente, por lo que comunismo o comunista ya no significa el infierno que a muchas personas se les hizo creer que era este sistema única y exclusivamente para proteger intereses de la burguesía para seguir explotando a la clase trabajadora y de los estratos sociales más bajos.
Y a propósito de sistemas políticos, algunos pensadores han coincidido en que todos los sistemas que se implantaran podrían ser buenos siempre y cuando no interviniera la mano del hombre; vaya paradoja, pues es precisamente el hombre el que ha creado todos los sistemas de gobierno; sin embargo, ante esto se dice que el pensador y filósofo, Karl Popper difirió de esta postura aduciendo que el totalitarismo, el historicismo y el fundamentalismo son posiciones retrógradas desastrosas.
Sea pues. Vale.
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